el tiempo pasa y se nos va la vida

Ya creciste, parece que fue ayer cuando escuché decir al médico: cuatro de la tarde con diez minutos, signos vitales …y enseguida un llanto fuerte y claro.  Una sensación indescriptible, un momento lleno de emociones que recorrían todo mi ser, lágrimas de felicidad. La voz de mi esposo diciéndole no llores aquí estoy. 

3 kilos 950 gramos informando el pediatra ( un dato que siempre me pregunté como era posible que todas las mamás lo recordaran) una cesárea tranquila sin complicaciones. 

El primer beso…

No podía creer que ese pedacito de carne se formó dentro de mi. ¡Que increíble la naturaleza! Su mirada penetrante como diciéndome ¡ya estoy aquí mamá! le di un beso en la mejilla fue como sellar el momento con un pacto de amor que durará para toda la vida. 

Madre primeriza

No fue hasta mi segundo embarazo que ahora puedo hablar de lo que en mi experiencia viví como madre primeriza porque tengo con que compararlo. No fue igual. 

Dicen que el miedo es normal en el embarazo, empecé a hacerme preguntas como ¿estará creciendo correctamente? ¿Es verdad que el parto es el dolor más fuerte que existe? ¿Le hará daño si como o tomo tal cosa? ¿Seré buena madre? La incertidumbre te asecha , pero eso duró poco porque también es cierto que todas las emociones que la madre siente se las transmite al bebé. Escuchar música relajante te ayudará a que cuando nazca pueda pueda dormir porque es un sonido que identifica.

Definitivamente todas las madres nos preocupamos de más pero es normal, hay que tomarlo con calma. La primera vez que se enfermó, llore y recé como nunca. Ese miedo e impotencia que deseas ser tu la enferma, no se lo deseo a nadie. Y aunque solo era un resfriado fue ese momento que entendí que el amor de madre (y padre también) es el amor más puro e incondicional.

Solo quedan los recuerdos…

Tengo el vago recuerdo de las noches en vela (como si hubieran sido hace mucho tiempo) y es que cuando estás en esa etapa sientes que nunca saldrás de ahí, como si se fuera a quedar bebé toda la vida y no… ya creciste.

Cuando menos lo esperas ya está comiendo sus papillas, salen sus primeros dientes, gatea, y empiezan los primeros pasos (justo en ese momento vuelve un poco la locura) estás al pendiente de que no se caiga, se cae y necesita tus brazos. El consuelo de mamá de saber que todo va estar bien. 

Recuerdo tenerla en su cuna y extendía sus bracitos diciéndome “abacho” (quería que la cargara) no recuerdo el momento exacto en el que ya no necesitó esos brazos anda corriendo como si nunca se hubiera caído. 
me quedó muy grabado una frase que decía un día será el último día que cargues a tu bebé (no sé en qué momento eso pasó) pero ya es tan libre aprendió a caminar, aunque siempre estaré tras sus pasos sabe que es independiente.

Eres admirable, no sientas culpa, saliendo a trabajar demuestras cuanto amas a tus hijos.

La culpa de volver al trabajo

llevarla a una guardería, es una de las cosas que más me costo trabajo. ¿Quien la va cuidar mejor que yo? ¿comerá bien? ¿Le harán caso cuando llora? ¿Le pegaran? Es que nos cuentan cada historia que te haces muchas ideas en la cabeza. 

Practicar el desprendimiento ¡Que difícil! Pero así es la vida, son pequeñas pruebas de que los hijos son prestados un día se irán, y es por eso que no entiendes a tus padres hasta que eres padre.

¿soy mala madre?

 De vez en cuando me siento mala madre, si soy humana, me enojo, grito, le doy una nalgada si considero que es necesario, a veces olvido que tan solo es una niña y me dejo llevar por el estrés o coraje del momento.
No existen los padres perfectos que nunca gritan, nunca pegan, nunca castigan. Al contrario creo que son los mejores padres los que educan y hacer entender desde pequeños solo hay que tener limites, usar esos recursos como última opción y jamas por desquitarse con ellos por lo que estés viviendo en ese momento.

Creo en la crianza con amor, y eh aprendido que si mi hija está haciendo algo que considero está mal es solo por falta de atención. Más ahora que es hermana mayor

Han pasado 4 años y realmente se pasaron muy rápido. Esos días que creí no terminarían hoy están en el recuerdo. Es una niña feliz, inteligente y capaz.

«Cuando siento que no puedo más, miro a mis hijos y me doy cuenta de que por ellos soy capaz de luchar contra todo y contra todos.»

También soy buena madre…

Disfruto cada día porque se que mañana crecerá aún más y quiero que tenga los mejores recuerdos de su infancia, logre ser un adulto con bases fuertes, que sepa enfrentar las adversidades de la vida. Que pinte su mundo de rosa o del color que ella desee. 

Solo me queda decirles que en cualquier etapa que se encuentren en estos momentos la disfruten al máximo. El pasado ya pasó y el futuro es incierto. ¡vivir en el aquí y el ahora! 

Todas aprendemos sobre la marcha, no hay un manual para ser mamá, no eres la única que llora a solas. Déjate llevar por tu instinto maternal no por lo que te digan que es mejor ¡nunca te compares! Se la mejor versión de ti misma y tendrás grandes resultados. 

Con mucho cariño: creativadeamadre ¡hasta luego! 

2 comentarios sobre “¿Por qué lloras mami? Se me metió un YA CRECISTE en el ojo

  1. Sin duda cada tema que tratas es muy interesante y sobre todo llevado a la vida cotidiana y con palabras sencillas de una mamá como cualquiera de nosotros,eso lo hace más atractivo pues sé que me dejará algo y mejor aún que me identificaré contigo en alguna parte del texto, me encanta leerte y se que a muchas mamás también pues nos haces viajar hacia esas etapas Tan inolvidables. 😍😘

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